Parece que ya va remitiendo la polémica surgida por la amenaza del pastor bautista Terry Jones de quemar doscientos coranes en protesta por la posible construcción de una mezquita en la zona cero.
No sabemos a estas alturas si finalmente se va a erigir dicho templo en ese lugar, lo que sí hemos sabido recientemente es que cuando las torres fueron derribadas, una iglesia ortodoxa fue también destruida.
Al reconstruirse la zona las autoridades ortodoxas han pedido poder restaurar su templo. Pues bien, con dilaciones burocráticas de todo tipo la restauración no está siendo posible y obstaculizada en la medida de lo posible. En cambio todo son ventajas y privilegios para la "futura" mezquita.
Parece que para el Islam construir una mezquita tiene más gracia si es sobre las ruinas de un templo anterior como sucedió con la catedral de Córdoba (donde antes había una iglesia visigoda) o la catedral de Sofía.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario