Es evidente que la iglesia cristiana desde sus comienzos no ha contado con toda su doctrina desarrollada. No tenemos más que ver como los primeros cristianos pensaban que esa misma generación iba a ver la segunda venida de Cristo.
Poco a poco la doctrina se fue desarrollando y adaptando a cada época de la vida de la iglesia. Se podría comparar al caminante que anda a oscuras por un camino. No necesita una linterna que ilumine en todo momento el camino completo. Simplemente le sirve con que pueda ver unos cuantos metros hacia delante y de vez en cuando echar un vistazo atrás para ver lo recorrido para saber que no se está equivocando de camino.
Y por supuesto contar con la brújula que es la Biblia. Con ella puede saber en todo momento si los pocos metros que tiene a la vista son parte del camino correcto o si se desviado más de lo conveniente para echar marcha atrás o rectificar el camino.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario