Que Dios provea trabajo digno al pueblo español. Que los obreros sean responsables como si trabajasen para Dios.
Te pedimos, Señor, que nos des a todos tu ayuda en estos tiempos de incertidumbre.
Te imploramos por aquellos que se ven sin la posibilidad de ganarse el pan de cada día con el sudor de su frente y que ven como no pueden llevar a sus hogares ni siquiera lo imprescindible para el sustento de los suyos.
Demandamos tu ayuda, Señor, para aquellos que viven actualmente con el miedo de perder su trabajo, para que puedan superar ese temor y no caer en la desesperanza, abandonándose en tu benévola protección. Para que aún cuando se sientan abandonados por todos, puedan ver que Tú eres fiel y no dejas a tus hijos. Que eres roca firme donde pueden hallar un asidero donde soportar con firmeza la negra tempestad que se les viene encima.
Rogamos porque en nuestros trabajos no caigamos en la tentación de sentir envidia y odio hacia aquellos que creemos más afortunados que nosotros. Mientras que no tenemos en cuenta a aquellos que se hallan en peor situación sin que los tengamos en cuenta y por los que no somos capaces de compadecernos sumidos en nuestro egoísmo. Quede por tanto lejos de nosotros el afán de compararnos con aquellos que más tienen y olvidarnos con aquellos que menos tienen.
Suplicamos que no permitas que la actual situación nos arrastre a sentir odio y menosprecio por aquellos para quienes tenemos que trabajar y de quienes depende nuestra subsistencia, que sepamos ver que ellos también son hijos de Dios, que seamos capaces de pedir por ellos, porque no se vean atrapados en los pecados del egoísmo, de la avaricia y la soberbia, a la vez que nosotros no caigamos en los pecados de la ira y la envidia.
Asimismo te imploramos porque podamos ser capaces de sentir que trabajamos realmente para Dios, que seamos capaces de ver más allá de aquellos que cada día nos dirigen en nuestra labor y que somos en realidad mayordomos de aquellos bienes que Dios nos encomienda, entre los cuales está aquello que ganamos con nuestro trabajo, que debemos realizar dignamente nuestro trabajo porque con ello glorificamos a Dios y damos testimonio ante los demás de nuestra fe, de nuestro compromiso y de nuestra esperanza. Amén.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario