Es increíble hasta que punto llega la obstinación para encontrar salidas humanas a lo que expresa la Biblia.
En el siglo XIX una revista publicaba que un teólogo sostenía, todo convencido él, que cuando el libro de Jonás cuenta como éste es tragado por la ballena durante tres días y posteriormente devuelto a tierra firme, en realidad está contando que el profeta estuvo alojado en una posada del puerto de Jope llamada la ballena, de la cual habría sido arrojado por quedarse sin dinero.
Si tanto le costaba a aquel teólogo aceptar aquel milagro, no me explico como podía aceptar uno aún mayor, consistente en que Dios hiciera de la absoluta nada todo el Universo.
Siento no conocer el nombre de aquel estudioso, porque seguramente para ello tendría una explicación más disparatada aún.
Claro que tampoco hace falta investigar mucho, basta con conocer los escritos de muchos teólogos e investigadores actuales para ver que los hombres mueren, pero las doctrinas no.
domingo, 22 de marzo de 2009
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