“Un cristiano es libre, dueño y señor de todas las cosas y no está sometido a nadie. Un cristiano es un esclavo sujeto a prestación personal en todas las cosas y está sometido a todos” Martín Lutero. 1520

jueves, 18 de noviembre de 2010

En una de las islas del Pacífico sur, un niño de 13 años demostró una óptima actitud de adoración:

Trajo un gran pez que había pescado y le dijo al anciano de su iglesia que ese era su diezmo. Luego le preguntó cómo debía proceder con el pez. El anciano le explicó lo que debía hacer y lo felicitó por haber pescado diez peces.

El niño respondió: "¡Todavía no! Este fue el primero que pesqué. Los otros continúan en el mar, y estoy yendo a pescarlos ahora".

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